Wednesday, August 17, 2016

Los Servidores Públicos de la Administración Pública



Los  servidores públicos son los miembros y empleados que forman parte de las instituciones en las administraciones públicas del Estado. Un servidor público es una persona que brinda un servicio de utilidad social. Esto quiere decir que aquello que realiza beneficia a otras personas y no genera ganancias privadas (más allá del salario que pueda percibir el sujeto por este trabajo). Los servidores públicos, por lo general, prestan servicios al Estado. Las instituciones estatales (como hospitales, escuelas o fuerzas de y) son las encargadas de hacer llegar el servicio público a toda la comunidad por lo tanto estas personas deben de tener  altos principios éticos y moral, valores éticos, tomar en cuenta la  importancia de sus valores éticos en todo momento para  con sus funciones diarias etc. Estos principios éticos que son  de suma importancia que todo ciudadano debe cumplir de acuerdo a las leyes y normas ya  establecidas por el Estado  en las Administraciones públicas.
El servidor público suele administrar recursos que son estatales y, por lo tanto, pertenecen a la sociedad. Cuando una persona con un puesto de esta naturaleza comete delitos tales como la malversación de fondos o incurre en la corrupción de alguna forma, atenta contra la riqueza de la comunidad, contra el patrimonio de todos los ciudadanos. El hecho de manejar recursos públicos confiere una responsabilidad particular a la labor de los servidores públicos. Su comportamiento debería ser intachable, ya que la sociedad confía en su honestidad, lealtad y transparencia.
La actuación de un servidor público está sujeta a diversos reglamentos y normativas que deben regirse, según lo establece el decreto Ejecutivo No. 13 de la República de Panamá que declara los “Principios Éticos de los Servidores Públicos” que a continuación se detallan.

Declaración de Principios Éticos  de Los Servidores Públicos en Panamá


Declaro mi convicción de conducirse en todo tiempo conforme a los más elevados principios de honestidad, moral, intelectual y material en el ejercicio de mi responsabilidad pública, de acuerdo con los siguientes:



POSTULADOS BÁSICOS

  1. Lealtad. Afirmó que todos mis actos se guían e inspiran por el amor a la Patria, sus símbolos e instituciones; por el respeto a la Constitución y las leyes que de ella emanan; y por la más firme creencia en la dignidad de la persona humana.
  2. Vocación de Servicio. Entiendo y acepto que trabajar para El Estado como Servidor Público, constituye al mismo tiempo el privilegio y el compromiso de servir a la sociedad, porque los ciudadanos contribuyen a pagar mi salario.
  3. Probidad. Declaro que todos los recursos y fondos, documentos, bienes y cualquier otro material confiado a mi manejo o custodia debo tratarlos con absoluta probidad para conseguir el beneficio colectivo.
  4. Honradez. Declaro asimismo que he de actuar sin privilegiar ni discriminar a nadie a través de la dispensa de favores o servicios especiales en el desempeño de mi cargo, ni recibir beneficios ni remuneraciones adicionales a los que legalmente tenga derecho por el cumplimiento de mis deberes.
  5. Responsabilidad. Acepto estar preparado para responder de todos mis actos de manera que el público en general, y la gente con que trato en particular, aumentan permanentemente su confianza en mí, en El Estado y en nuestra capacidad de servirlos.
  6. Competencia. Reconozco mi deber de ser competente, es decir, tener y demostrar los conocimientos y actitudes requeridos para el ejercicio eficiente de las funciones que desempeño, y actualizarlos permanentemente para aplicarlos al máximo de mi inteligencia y de mi esfuerzo.
  7. Efectividad y Eficiencia. Comprometo la aplicación de mis conocimientos y experiencias de la mejor manera posible, para lograr que los fines y propósitos del Estado se cumplan con óptima calidad y en forma oportuna.
  8. Valor Civil. Reconozco mi compromiso de ser solidario con mis compañeros y conciudadanos; pero admito mi deber de denunciar y no hacerme cómplice de todo aquel que contravenga los principios éticos y morales contenidos en este instrumento. .
  9. Transparencia. Acepto demostrar en todo tiempo y con claridad suficiente, que mis acciones como servidor público se realizan con estricto y permanente apego a las normas y principios jurídicos y sociales.
Naturaleza del servicio público Auxiliado por estas definiciones, es posible afirmar que el servicio público es toda actividad cuyo cumplimiento es asegurado, regulado y controlado por las instituciones gubernamentales. Los servicios públicos responden a una necesidad colectiva que debe ser atendida, es decir, estos tienen por objeto solucionar las demandas sociales. La prestación de los servicios públicos debe ser regular, uniforme y adecuada a la necesidad colectiva y su actividad se debe regir por normas de derecho público.

Si servir es un acto humano que da mérito y reconocimiento a quien lo hace, además de que llena de manera satisfactoria al ser, por realizar un acto solidario, cuanto más satisfactorio es emprender actos de servicio público, porque un acto de esta naturaleza implica una responsabilidad y compromiso hacia la comunidad.


Importancia de los Valores y Ética en los Servidores Públicos




Todo grupo humano tiene formas particulares de organización de sus prácticas sociales. Dichas formas específicas sobre la concepción del mundo integran su cultura. Toda cultura posee costumbres así como un sistema de valores sobre el entorno que interpretan aquellos individuos que participan de ella. Los valores expresan el perfil del hombre resultante de un contexto cultural y un concepto de nación.

Los valores son ideas que comparten y aceptan los integrantes de un sistema cultural y que influyen en su comportamiento. Se refieren a pautas deseables de conducta individual y colectiva, y proporcionan los parámetros que determinan qué conductas son apropiadas. Estos se integran por un conjunto de creencias sobre lo justo y lo injusto, sobre lo bueno y lo malo, estos constituyen la base de las actitudes y las conductas externas de los hombres; son los cimientos de una educación encaminada a lograr un desarrollo humano integral, que busca formar al individuo de manera correcta. Dado que en toda cultura es posible encontrar una infinidad de valores, estos han sido clasificados para su estudio en valores políticos, sociales, económicos, religiosos, familiares, materiales, afectivos, artísticos, etcétera.

Es importante destacar que así como existen valores en una cultura también es posible identificar contravalores, antivalores o valores negativos que son la antítesis de los mismos, esto es, la maldad se opone a la bondad, la injusticia a la justicia, la mentira a la verdad, la pereza al trabajo, etcétera. En general, estos contravalores se oponen al desarrollo pleno de las personas y por ende de la comunidad.  En el mundo los anti-valores se han expandido de manera indiscriminada y han invadido ámbitos sociales, económicos, culturales, deportivos, laborales etc. Algunos de los principales contravalores que enferman la salud de las instituciones públicas son: la ambición, la adulación, la avaricia, la codicia, la complicidad, el compadrazgo, el desorden, la desconfianza, el desenfreno, el dedazo, la deslealtad, la estafa, el egoísmo, el fraude, la hipocresía, la injusticia, la ineptitud, la irresponsabilidad, la insolencia, la incompetencia, la improvisación, la impunidad, el libertinaje, la mentira, la malversación de recursos, el nepotismo, la negligencia, la prevaricación, la rapiña, el soborno, el tráfico de influencias, el temor, la traición, entre otros. Por sí mismo, cada vicio puede ser objeto de un análisis exhaustivo, sin embargo comúnmente nos referimos a estos utilizando la palabra corrupción.

Al ser esto así, han invadido también la esfera de lo público, al desarrollarse como virus al interior de las instituciones públicas y le han hecho daño.  Daño al punto de que la mayoría de los ciudadanos no confían en el servicio prestado por estas instituciones, debido al mal manejo y corrupción que estas demuestran. No se puede generalizar de que todos las instituciones públicas o todos los servidores públicas están involucradas, pero en su mayoría son generalizadas por el hecho del mal manejo de algunas.  En este apartado se ha definido qué son los valores y los tipos de contravalores. A continuación se abordan aspectos que se refieren al aspecto de la ética en el servicio público.

Valores y Ética en los Servidores Públicos


“Toma de una vez para siempre, una regla conforme a la cual vivas y ajusta a ella toda tu vida.”
Proverbio.




El hombre tiene la habilidad de producir o crear, y crea o produce a partir de ciertas causas o principios originarios; por lo tanto, todo acto que realiza procede de unos determinados principios. Los actos que el hombre realiza, ya sean buenos o malos, proceden de los principios que posea. Si los principios son buenos, sus acciones serán bellas y nobles, dignas de elogio, si éstos son malos, las obras realizadas serán malas, vergonzosas o censurables.

El principio de una acción mala como de una acción buena, es una determinación, un acto de voluntad y todo aquello que en nosotros tiende a la razón. No hay que dudar, por tanto, de que también estas cosas cambian. Pero los cambios en nuestro obrar están bajo el control de nuestra voluntad: luego, también lo están la determinación y el principio de que ellos se originan; en consecuencia, no hay duda de que está en nuestro poder el hacer el bien o el mal.
En el ámbito público, todo gobierno lleva a cabo sus determinaciones de acuerdo a los principios que posea. Los principios que tenga un gobierno se establecen de acuerdo a la naturaleza de cada pueblo, retomando su historia, cultura y tradiciones. Todo servidor público  tiene la responsabilidad de poner en alto el nombre de la administración/Institución pública a la cual pertenecen. como? Poniendo en practica a diario sus principios éticos, sus valores, lealtad, buenas acciones. etc.

En el caso del hombre, éste también posee principios que le conducen en su actuar. Cuando estos principios son sólidos y positivos existe la posibilidad de que las actitudes del individuo sean honestas, pero cuando los principios son negativos son ilimitadas las ideas perversas que puede llegar a generar el hombre.

Ahora bien, dadas las características culturales de cada país en el mundo, no existe un documento universal sobre los valores éticos para ser aplicado a todos los países; sin embargo, existen valores que son comunes en muchos de estos:
  • Actitud innovadora, es tener siempre iniciativa para trabajar resolviendo conflictos y cumpliendo las metas encomendadas.
  • Amistad, implica mantener una relación sana con los compañeros de trabajo.
  • Ambiente de trabajo equitativo, se refiere al trabajo en equipo en el que todos participen realizando tareas de manera proporcional.
  • Principio del bien común, significa que la suma del esfuerzo colectivo servirá para coadyuvar a la satisfacción de las demandas de la población.
  • Capacidad para el cargo, implica que aquellas personas que ocupen un cargo deben ser competentes.
  • Confianza, es tener la seguridad de que las personas con las que se labora no fallaran en sus tareas.
  • Comunicación, consiste en establecer los canales adecuados a fin de que siempre fluya la información.
  • Calidad en el trabajo, es realizar las tareas de forma adecuada y en la oportunidad requerida, cuidando el más mínimo detalle.
  • Compromiso con la sociedad, es importante recordar que los servidores públicos existen para servir a la sociedad, el pago por sus servicios proviene de ella, por lo que es importante cumplirle.
  • Disciplina, es cumplir con su deber ajustándose a las políticas y normas de la institución.
  • Eficiencia, es comprometerse a alcanzar los resultados esperados utilizando el mínimo de esfuerzos y recursos.
  • Espíritu de servicio, es tener vocación para servir a la comunidad y no a la inversa, es vivir para el servicio y no del servicio.
  • Franqueza, es ser sincero con los demás y consigo mismo, una de las herramientas más eficaces para combatir la corrupción es ser intolerantes ante la mentira. Al respecto. Es por ello imprescindible fomentar un verdadero tributo a la verdad como actitud cotidiana”.
  • Fiabilidad, es poder tener confianza y credibilidad en las personas.
  • Honradez/honestidad, es la cualidad de obrar con rectitud e integridad.
  • Imparcialidad, es servir por igual a toda persona sin inclinarse a favor o en contra manteniéndose neutral.
  • Integridad, es tener probidad y gozar de mérito.
  • Lealtad a la constitución, es tener fidelidad para con el país, con las instituciones, con la patria, sin engaños, sin mentiras, sin traiciones.
  • Liderazgo, es la capacidad que posee un individuo para influir en las conductas de otros.
  • Mérito, son las acciones que realizan los hombres dignos de estima, consiste en esmerarse dando pruebas de aptitud, buscando a su vez ser reconocidas.
  • Mejora continua, consiste en buscar de manera permanente métodos más eficaces para implementarlos en el trabajo, buscando siempre estar a la vanguardia o por lo menos en permanente dinamismo.
  • Objetividad, consiste en ser imparcial o desapasionado en su juicio.
  • Presentación, se refiere al aspecto físico, un buen servidor público debe estar siempre impecable.
  • Profesionalización, se refiere a que toda tarea a realizar dentro de la administración pública debe ser ejecutada por personal experto en su área, gentes con profesión, sin caer en la improvisación.
  • Rectitud, es la cualidad de actuar de manera íntegra con sentido de justicia.
  • Respeto, es tratar con educación a las personas, mostrando cortesía y urbanidad.
  • Respeto de género, consiste en tratar con cortesía y equidad a las personas del sexo opuesto, en el trabajo, evitando el acoso sexual.
  • Responsabilidad, consiste en asumir el compromiso de cumplir con las tareas encomendadas.
  • Sencillez, es actuar con humildad, respeto y amabilidad sin prepotencia o altanería.
  • Sensibilidad, es la capacidad de sentir física y moralmente la problemática de la gente, es resolver las demandas con trato humano.
  • Tolerancia, es respetar las opiniones y prácticas de los demás aunque sean contrarias a las nuestras, es soportar con paciencia los actos de otros siempre que estos sean correctos.
  • Transparencia, consiste en mostrar con claridad, sin miedo, las operaciones realizadas.
  • Uso correcto del poder, es usar la autoridad pública por el bien de la comunidad, resolviendo las necesidades de la población.
Adicionalmente a los valores señalados, es importante tomar en cuenta los principios políticos que en la antigüedad eran considerados vitales y que deberían poseer los hombres interesados por las cuestiones de Estado .


Identificar Valores Éticos Deseables en un servidor Público y Establecer un Perfil




Es importante tener claridad sobre el tipo y características del servidor público que necesita el país, a fin de que pueda responder a las circunstancias que se le presentan.

En la antigüedad, aquellos individuos que deseaban aspirar a ocupar cargos públicos, desde temprana edad se preocupaban por emprender acciones nobles que les dieran reputación, prestigio u honor a fin de gozar de credibilidad y confianza de la gente con la que convivían. Estos individuos al momento de promoverse para un cargo de elección se vestían de blanco. La razón por la que vestían de blanco tiene un carácter simbólico pues este color significa pureza, palabra que se traduce en candidez o cándido, y precisamente aquél que aspiraba a un cargo público debía ser el más puro, el más limpio, el mejor, el más cándido. Y así, de ser un cándido se convertía en candidato. He aquí el origen de este concepto. Esta forma de hacer política y aspirar a un cargo público casi se ha perdido, salvo en algunas comunidades indígenas donde aún existe esta forma para elegir a sus gobernantes. Por el contrario, hoy en día, quienes llegan a ocupar los cargos públicos no son necesariamente los más puros o los mejores en cuanto a honra o actitud ética, por muy capaces e inteligentes que sean. Muchos de los cargos o puestos otorgados son basados a lo que le llaman “ palanca”, ya sea porque es familia, amigo, referido de amigos etc. Es allí donde se quebranta la leyes de los principios éticos. Ya que estos cargos deben ser escogidos  tomando en cuenta  a las personas más capacitada para dicho puesto.

Dado que el objeto de estudio de la administración pública tiene que ver con el Estado, ésta es una profesión que requiere de amplios conocimientos y de gran sentido de responsabilidad social y política, porque esta disciplina participa de la dirección de toda una comunidad, de una nación entera. Precisamente por eso, es necesario destacar ciertas características del buen servidor público. Aunado a la amplia formación interdisciplinaria (política, derecho, historia, ética, filosofía, etc.), junto con los principios políticos (autoridad, honor, virtud, etc.) Los valores deseables en todo servidor público conforme a los valores y criterios éticos son: del bien común; capacidad para el cargo; compromiso con la sociedad; comunicación; equidad y respeto de género; espíritu de servicio; franqueza; honestidad; innovación; lealtad a la constitución; rectitud; responsabilidad; sencillez; sensibilidad; sentido de justicia; templanza; tolerancia; transparencia. La suma de estos valores nos da por resultado hombres de honor que tienen por principio de vida la virtud.

Una anécdota que ejemplifica la importancia de la virtud en los hombres frente a un mundo de corrupción es la siguiente:

Un estudiante preguntó al maestro de nombre Confucio: Habiendo tanta corrupción en el gobierno, ¿cómo es posible para alguien conducirse de una manera virtuosa y moral?

A lo que el maestro respondió: “Aquellos que siguen el Camino Medio en compañía de otros no se rebajan a nada impropio. Como son inflexibles por lo que valen, permanecen en medio y no se inclinan hacia ningún lado. Los que siguen el Camino Medio no participan en nada donde no puedan ser sinceros consigo mismos. Si tienen una posición alta, no tratan con desprecio a los que están por debajo de ellos; si ocupan un nivel inferior, no usan ninguna artimaña para obtener los favores de sus superiores. Se corrigen a sí mismos y no culpan a los demás; no se sienten insatisfechos. Por un lado, no murmuran contra el cielo; y por otro, no tienen algún resentimiento contra el hombre. Por lo tanto, aquellos que siguen el Camino Medio viven con tranquilidad, esperando solamente la voluntad del cielo .
Este ejemplo, aunado al justo medio de que habla Aristóteles, confirman que los servidores públicos deben ser hombres con equilibrio y que deben poseer la virtud.

Asimismo, respecto al perfil que deben poseer los servidores públicos basados en una ética, el maestro español Jaime Rodríguez señala que es importante “la promoción de la lealtad institucional, el uso racional y económico de los recursos públicos, la búsqueda de criterios de mérito y capacidad como requisitos para acceder a la función pública, la denuncia de la corrupción, la búsqueda constante de los intereses colectivos, la promoción de los derechos fundamentales de los ciudadanos, el orgullo del servicio público, el deseo de mejorar la propia formación profesional, y en fin, la ilusión para asumir el papel de auténticos representantes del interés público”.

Establecer un Marco Jurídico Ético




Un aspecto importante para poder realizar verdaderos cambios en el personal de la
Administración Pública es la legislación.
Elaborar códigos de conducta por instituciones, áreas o departamentos
Históricamente, desde el principio de las civilizaciones, se ha juzgado necesario establecer códigos de buena conducta para aquellas personas encargadas de las funciones públicas. Ejemplos de códigos importantes lo fueron el Código de Hammurabi, la ley de Moisés, la ley Atenea, la ley Romana o los principios chinos sobre conducta pública basados en las enseñanzas del sabio Confucio. En cualquier caso todos coinciden en la importancia de la ética para los hombres encargados por las cuestiones públicas.

El código de conducta en el servicio público puede ser un documento jurídico o una declaración administrativa en la que se definan las actitudes esperadas por parte de los funcionarios públicos, señalando los principios éticos aplicables en su ámbito laboral. Los códigos de conducta comprenden una declaración de valores, una lista de responsabilidades y obligaciones jurídicas. Dichos códigos, ya sean de carácter legal o administrativo, desempeñan un papel orientador y de control, al establecer las restricciones de comportamiento. Estos pueden ser de aplicación general o para un organismo en particular, es decir, cada institución pública puede crear su propio código. Esta última es una buena medida, sobre todo si se considera la complejidad de funciones que se realizan en las distintas instituciones de la Administración Pública.

La combinación de una ley general de conducta ética con un código específico por institución pueden ser un complemento en la normatividad ética de los servidores públicos.
Algunas recomendaciones que ha establecido OCDE para la elaboración de códigos de conducta son las siguientes:

  • Para ser más eficaz debe redactarse en un lenguaje sencillo, con un tono más positivo que negativo y dirigido a unos destinatarios determinados (el conjunto del servicio público o un organismo determinado).
  • Para evitar problemas y confusiones, debe hacer mención a las normas jurídicas aplicables al puesto y a otros códigos profesionales o sectoriales vinculantes para los funcionarios.
  • Para evitar los recelos y resistencias de los empleados, la elaboración y aplicación de los códigos requiere una sólida estrategia de gestión que asegure una aceptación verdadera de los valores subyacentes y criterios éticos promovidos. Esto supone consultar a los empleados, mantener una comunicación permanente y adoptar medidas de promoción que den a los empleados un papel participativo, evitando la imposición.
Una vez que se hayan establecido los reglamentos y/o los marcos normativos de conducta de los servidores públicos, es indispensable difundirlos mediante reuniones para ello o mediante cursos de capacitación, posteriormente se debe vigilar el cumplimiento de los mismos si se quiere que la gente respete y crea en la ley. Además de crear sus propios códigos de conducta es de suma importancia ser constante en la penalización que estos códigos establezcan para quienes no los cumplan. Es decir castigar a aquellos funcionarios que se les demostró tener culpabilidad en acciones indebidas conforme a las sanciones establecidas por la ley de manera pronta y eficiente. Es importante destacar el equilibrio en materia de regulación que debería existir, es decir: ni demasiadas normas que impidan la operación de los funcionarios en sus tareas, ni la reducción excesiva de reglas y controles, pues esto aumentaría las oportunidades a los servidores de cometer errores y realizar actos improcedentes.

Por otra parte, los profesores Joseph y Nancy Jabbra, afirman que en los países del tercer mundo el comportamiento inmoral de los funcionarios es un fenómeno ordinario debido a que existe una cultura de corrupción que se puede apreciar en los niveles sociales, por lo que plantean la instauración de un código de conducta que contenga las siguientes disposiciones:

  • Que los funcionarios no estén por encima de las leyes de la nación y que no permitan actividades privadas que desprestigien al propio funcionario o a la administración pública.
  • Que los funcionarios presten atención completa a su trabajo y que se caractericen por su justicia e imparcialidad en la gestión de los intereses colectivos.
  • Que los funcionarios se esfuercen siempre por demostrar a los ciudadanos que se actúa de acuerdo con la justicia y la ecuanimidad.
  • Que los funcionarios no hagan uso del despacho público para su exclusivo beneficio privado o para ayudar indecorosamente a personas o grupos determinados.
  • Que los funcionarios aseguran que la administración de los recursos públicos se realiza de manera eficiente y eficaz. Cualquiera que sea la forma de los códigos, en el fondo debe reunir dos requisitos: primero, potenciar o fomentar siempre los valores y actitudes positivas y, segundo, proporcionar un criterio sólido para poder adecuar la conducta de las personas en el ejercicio de la función pública.


En conclusión, Los  servidores públicos son los miembros y empleados que forman parte de las instituciones en las administraciones públicas del Estado. Es  decir son aquellos que realiza   una función que beneficia a otras personas y no generan ganancias privadas (más allá del salario que pueda percibir el sujeto por este trabajo). Por lo general, los servidores públicos prestan servicios al Estado, a instituciones estatales (como hospitales, escuelas o fuerzas de seguridad) son las encargadas de hacer llegar el servicio público a toda la comunidad por lo tanto estas personas deben de tener  altos principios éticos y moral, valores éticos, en todo momento para  a la hora de realizar sus funciones diarias. Estos principios éticos son  de suma importancia que sean respetados por estos servidores públicos, para que así sean respetados por lo ciudadanos.












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